En la etapa preescolar o en
educación inicial, se busca que el niño tenga desarrollados diversas
capacidades, conocimientos y competencias que serán la base para su
desenvolvimiento social y académico. El área lógico matemático es una de las
áreas de aprendizaje en la cual los padres y educadores ponen más énfasis,
puesto que para muchos, las matemáticas es una de las materias que gusta menos
a los estudiantes, calificándose como una materia “complicada”; cuando en
realidad, la forma cómo aprendimos las matemáticas es lo complicado.
Es por ello que actualmente
se considera de suma importancia apropiarse de estrategias que se utilizan para
enseñar o ser un mediador de dichos aprendizajes. La etapa de 0 a 6 años es la
etapa más importante en la vida del ser humano y en la que los aprendizajes son
más rápidos y efectivo dado la plasticidad del cerebro del niño, esto además de
las estrategias lúdicas que se utilicen con materiales concretos y experiencias
significativas para el niño, un clima de enseñanza agradable hará que cualquier
materia o aprendizaje sea comprendido e interiorizado de manera sólida.
¿Qué
capacidades debe lograr un niño de 3 a 5 años en el área lógico-matemático?
El aprendizaje de las
matemáticas comprende asimilar, conocer, experimentar y vivencia el significado
de los siguientes conceptos; entre los principales objetivos de enseñanza
destacan:
Identificar conceptos
“adelante-atrás”
Identificar “arriba-abajo”
Ubicar objetos: dentro-fuera
Ubicar objetos: cerca-lejos
Ubicar objetos:
junto-separado
Reproducir figuras geométricas
y nombrarlas.
Clasificar objetos de
acuerdo a su propio criterio.
Realizar conteos hasta diez
Comprar conjuntos
muchos-pocos
Reconocer tamaños en
material concreto: grande, mediano, pequeño
Actividades sugeridas:
Para que el cumplimiento de
los objetivos propuestos, el niño debe experimentar e interiorizar las
enseñanzas, esto solo será posible partiendo de la construcción que el niño
haga de su propio aprendizaje, esto quiere decir que el docente es un mediador
que hace posible que el niño interactúe con los objetos, los explore,
investigue, descubra sus propias funciones y propiedades. El ambiente debe ser
motivador y estimulante, generalmente lúdico, buscando en todo momento la
disposición del niño. Se pueden aplicar las siguientes actividades:
Caminar al compás de la
pandereta: adelante-atrás, rápido-lento.
Utilizar bloques lógicos
para que el niño los clasifique libremente.
Contar hasta diez diferentes
objetos y bloques lógicos.
Colocar una caja en el piso,
los niños deben colocarse en fila y tirar una pelota tratando de que caiga
dentro de ella, luego se dialoga sobre el lugar que cae la pelota:
dentro-fuera, cerca-lejos, etc.
Clasificar los objetos por
su tamaño grande, mediano y pequeño
Proporcionar diferentes
objetos o telas con texturas y reconocer: suave, áspero, liso.
Reconocer figuras
geométricas (circulo, cuadrado, triangulo) en el aire con el dedo índice.
Recordar siempre que para el
aprendizaje de las matemáticas el niño requiere partir de lo concreto hacia lo
abstracto. El hecho que un niño sepa “contar” de 1 al 10, no quiere decir que
en realidad sepa contar; ya que para ello solo estaría utilizando su memoria.
El niño que sabe contar identifica y diferencia lo que significa “pocos” y
“muchos”; y realiza el conteo, primero, partiendo de material concreto, el cual
visualiza, toca y percibe. Mal haríamos en empezar por enseñar los “números”,
(entidades abstractas) pues éstas son expresiones gráficas (1, 2, 3…) lo que
debe aprender el niño primero es lo que significa un objeto, dos o tres. Si el
niño descubre esto, estará apto para aprender otras nociones matemáticas como
la suma o la resta.
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